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IVF y el sueño de ser madre en Nevada

IVF y el sueño de ser madre en Nevada

Zoila Sánchez-Escobedo compartió que la Fertilización In Vitro (IVF) permite a mujeres cumplir el sueño de ser madres. (Foto Frank Alejandre / The Nevadan / El Nevadense

By Frank Alejandre

April 16, 2024
IVF y el sueño de ser madre en Nevada

Zoila Sánchez logró su sueño de convertirse en madre mediante la Fertilización In Vitro (IVF). (Foto Frank Alejandre / The Nevadan / El Nevadense)

La fertilización in vitro permite a mujeres cumplir el sueño de ser madres.

“Cuando mis niños eran pequeños, una de las mejores cosas que hice fue hallar un grupo de amistades que compartían los mismos anhelos, problemas y momentos de felicidad que nos daban un sentido de solidaridad, justo cuando es más necesario,” expresó Lisa Hayes directora editorial de The Nevadan / El Nevadense, al abordar la controversia que desató la Corte Suprema de Alabama al dictaminar que los embriones congelados se consideraban personas, según la ley de Muerte Injusta de un Menor.

“Cuando me percaté de que la fertilización in vitro se había politizado, me cuestioné, ¿cómo y cuál sería la reacción de alguna persona que haya pasado por ese proceso?”

Zoila Sánchez-Escobedo se sometió a finales de los noventa a un tratamiento de Fertilización In Vitro (IVF, por sus siglas en inglés), “ya tenía dos hijos pero el anhelo de convertirme en madre por tercera ocasión hizo que -junto a mi entonces esposo- decidimos ir a un Centro de Fertilidad local”, expresó en entrevista exclusiva, agregando que “nos explicaron toda la odisea que haríamos, empezando con una visita al psicólogo, ya que el proceso es muy complicado para la mujer, a nivel emocional debido al enorme volumen de hormonas que lleva el tratamiento; pero también ayuda porque es muy difícil saber que no resultas embarazada en el primer tratamiento, en mi caso pude lograrlo hasta el tercer intento”.

Aunque todos los casos son diferentes, para Zoila y su pareja resultó un proceso largo y en muchas ocasiones tedioso; “empezamos con los análisis de sangre; para los varones quizá es sencillo determinar la infertilidad porque con un conteo de esperma determinan la fertilidad, pero en mi caso yo fui la que no podía embarazarme porque tenía problemas con la gestión de harinas y gluten que taparon una de las trompas de Falopio. En los albores del 2000 no tenía mucha información sobre ese tipo de problemas, entonces tuve que someterme a una dieta estricta para empezar con u tratamiento que era súper costoso”.

Aunque el seguro médico de Zoila cubrió parte del tratamiento, aun con eso tuvieron que desembolsar una fuerte suma de dinero para lograr sobrellevar el tratamiento en tres ocasiones. “El medico que nos atendió nos explicó que podríamos conseguir medicinas más baratas en México y eso hicimos, íbamos con hieleras para traer los medicamentos que me hicieron producir más óvulos”, dijo.

El mínimo de óvulos para realizar la fertilización eran 10 en su caso y el proceso de extracción era muy doloroso, incluso le aplicaron una anestesia epidural conocida como “raquea”, para hacer el “harvesting” de óvulos que fecundan con el esperma del varón. “A nosotros nos quedaron tres, y durante la semana siguiente tuve que sacarme sangre todos los días para checar los niveles hormonales. Con esto quiero compartir que es muy importante que la mujer esté en buen estado de salud, quizá no sea muy fértil, pero la salud sobre otros aspectos como la diabetes es fundamental, de hecho, a las diabéticas quizá solo les quede la opción de rentar un vientre”, agregó.

Zoila Sánchez contaba con 36 años cuando se convirtió en madre mediante el IVF.

Aunque nunca se sintió estigmatizada, esos procedimientos no eran muy conocidos en la comunidad latina de Las Vegas.

“Nosotros siempre tuvimos en apoyo de nuestros suegros, a quienes siempre les estaré agradecida por el soporte emocional. Además del costo que fue muy elevado, dado que los tratamientos si no ‘pegan’ no hay reembolso de dinero. Mucha gente hispana no cree en el IVF, por eso para mis médicos y suegros era muy importante lograr el embarazo”, explicó.

Sobre la falta de apoyo a estos tratamientos, que afectan (la infertilidad) a todas las razas por igual, apuntó que el factor religioso es muy importante. Por ejemplo, la donación de órganos también es otro problema en el que los latinos no tenemos mucha información.

“Yo no he tenido una vida muy religiosa, pero crecida en los Estados Unidos me parece que, en lugar de ser Zoila, quizá hubiera nacido Prudencia. Yo creo en Dios, pero no creo en las iglesias, porque son del ser humano”, afirmó.

Para Zoila Sánchez no ha habido diferencia entre sus hijos todos estuvieron en su vientre. “Mis hijos saben que son in vitro, sus hermanos siempre hicieron bromas hasta que su hijo menor le preguntó su origen. En la actualidad, Sebastián cursa el penúltimo año de la carrera de Ingeniería Mecánica en la Universidad de Nevada Reno y Belén cursa radiología en esta ciudad”, expresó orgullosa de sus hijos.

La vida no empieza en la concepción, sino cuando empieza a latir el corazón, concluyó.

Cuando una mujer decide congelar sus óvulos no infringe ninguna ley, porque no son bebés, no tienen latido del corazón, son células que se juntaron con la posibilidad de dar vida, pero si prohíben legalmente la congelación de óvulos con eso le matan el sueño y esperanza de todas las mujeres que desean convertirse en madres mediante ese proceso.

  • Frank Alejandre

    Frank Alejandre is the Community Editor of The Nevadan / El Nevadense. He graduated from the National Autonomous University of México (UNAM) with a degree in Civil Engineering. He has worked in journalism since 1990, first at El Mundo Newspaper, the first Spanish-language weekly publication in southern Nevada, and then at the Las Vegas Review-Journal, where he helped the RJ transition its Spanish language publication El Tiempo newspaper to the Las Vegas Review-Journal en Español.

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